lunes, 10 de agosto de 2020

11/8/20 PRACTICAS DEL LENGUAJE 3º A, B, C Y D.

11/8/20 PRACTICAS DEL LENGUAJE 3º A, B,  C Y D.

JACK Y LAS HABICHUELAS MAGICAS.

Vamos a comenzar con la lectura de “Jack y las habichuelas mágicas”, una historia tradicional inglesa que recién se puso por escrito en 1807. Como todas las historias que tienen un origen oral, se encuentran de ella numerosas versiones. Ahora van a leer la primera parte de una de esas versiones.  Hoy comenzaremos a leer el cuento. Pueden leerlo solas o solos  o pedir ayuda a alguien de la familia.

Jack y las habichuelas magicas

Había una vez un muchacho que vivía con su madre viuda en
una casa humilde. Solo tenían una vaca que daba leche. Cada
mañana, la viuda la vendía en el pueblo. Un día la madre
enfermó y no pudo salir a ganar sus monedas. Ella y Jack, su
hijo, no tenían de qué alimentarse y decidieron vender la vaca.
La mujer envío al muchacho al pueblo. Unas horas después se
sorprendió al verlo regresar sin la vaca y creyó que la había
vendido. Pero Jack le contó que había cambiado la vaca por
unas semillas de habichuelas mágicas. La viuda se enojó
mucho: −¡Cómo has hecho eso! –gritó mientras arrojaba las
semillas por la ventana. Jack se refugió en su cama. Al rato se
quedó dormido y soñó que las habichuelas crecían hasta más
arriba del tejado. Por la mañana, se asomó y vio que el sueño
era realidad. La planta se perdía entre las nubes. Jack salió y
trepó por el tronco rama por rama como si fueran los peldaños
de una escalera. Ascendió y ascendió hasta que vio un castillo.
Se acercó y encontró a una mujer altísima que lo miraba
sorprendida. Jack preguntó: − ¿A quién pertenece este castillo?
La mujer le dijo: −Pertenece a mi esposo, un ogro malvado que
devora niños. Debes marcharte, muchacho. Jack tenía hambre y
le pidió algo para comer antes de irse. Ella le ofreció pan y un
tazón de leche. Mientras comía, el niño sintió que el piso
temblaba. Tuvo miedo pero la mujer lo escondió en el horno.

−¡Quédate aquí! –le dijo. Entonces llegó el ogro y se sentó a
devorar su comida. Pero olio el aire y exclamo:- creo que huelo
a niño…
¿No tendrás uno bien tierno para comerlo? La mujer le explicó:
−Hueles al niño que comiste anoche pues no he podido limpiar
el horno. El ogro terminó su cena y se echó a dormir. Jack salió
en puntas de pie. Antes de llegar a la puerta, vio en la sala del
castillo bolsas con monedas, un ganso que ponía huevos de oro
y un arpa mágica. Tomó la bolsa con monedas para llevárselas a
su madre; esperaba que lo perdonara por no haber vendido la
vaca. Salió luego y comenzó a bajar por la planta rama por rama
como si fueran los peldaños de una escalera. Cuando llegó a su
casa, la madre lo esperaba preocupada. Jack le contó lo que
había descubierto y le entregó la bolsa. Las monedas de oro les
alcanzaron para vivir durante un tiempo. Pero un día se
acabaron y Jack planeó una nueva visita al castillo del ogro.
Esta vez decidió apoderarse del ganso de los huevos de oro.
Subió rama por rama como si fuesen los peldaños de una
escalera hasta que llegó al castillo.

ENVIA UN AUDIO A LA SEÑO CONTANDOLE:

¿Qué imaginan que piensa hacer Jack? ¡¿Por qué volvería a la

casa del ogro, un lugar tan peligroso?

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