martes, 22 de septiembre de 2020

Pràcticas del lenguaje 4ºA,B,C, D 22/9

 

Prácticas del lenguaje 22/9

La abeja haragana

Las pruebas de la abeja y la culebra

ACTIVIDAD Nº1

Lean el fragmento de la tercera parte del cuento

 

Hoy vamos a seguir conociendo el cuento  “La abeja haragana”.

La culebra se echó a reír de nuevo, porque se le había ocurrido una cosa que jamás podría

Hacer una abeja. Y he aquí lo que hizo:

Salió un instante afuera, tan velozmente que la abeja no tuvo tiempo de nada. Y volvió trayendo una cápsula de semillas de eucalipto, de un eucalipto que estaba al lado de la colmena y que le daba sombra. Los muchachos hacen bailar como trompos esas cápsulas, y les llaman trompitos de eucalipto.

—Esto es lo que voy a hacer —dijo la culebra — ¡Fíjate bien, atención!

Y arrollando vivamente la cola alrededor del trompito como un piolín la desenvolvió a toda velocidad, con tanta rapidez que el trompito quedó bailando y zumbando como un loco. […]

La abeja dijo:

—Esa prueba es muy linda, y yo nunca podré hacer eso.

—Entonces, te cómo —exclamó la culebra.

— ¡Un momento! Yo no puedo hacer eso; pero hago una cosa que nadie hace: desaparecer.

[…]

El caso es que mientras el trompito bailaba, la abeja había tenido tiempo de examinar la caverna y había visto una plantita que crecía allí. Era un arbustillo, casi un yuyito, con grandes hojas del tamaño de una moneda de dos centavos. La abeja se arrimó a la plantita, teniendo cuidado de no tocarla, y dijo así:

—Ahora me toca a mí, señora Culebra. Me va a hacer el favor de darse vuelta, y contar hasta tres. Cuando diga “tres”, búsqueme por todas partes, ¡ya no estaré más!

Y así pasó, en efecto. La culebra dijo rápidamente: “uno…, dos…, tres”, y se volvió y abrió la boca cuán grande era, de sorpresa: allí no había nadie. Miró arriba, abajo, a todos lados, recorrió los rincones, la plantita, tanteó todo con la lengua .Inútil: la abeja había desaparecido. [...]

— ¡Bueno!—exclamó por fin —.Me doy por vencida. ¿Dónde estás? [...]

—Aquí —respondió la abejita, apareciendo súbitamente de entre una hoja cerrada de la plantita.

 

Quiroga, Horacio (1918), Cuentos de la selva, Buenos Aires,

Agencia General de Librería y Publicaciones.




ACTINIDAD Nº 2

Realizar una trasformación a las pruebas:

a)     Imaginar  otra prueba que pudo hacer la abeja haragana en la caverna y otra prueba para la víbora (que no necesariamente tiene que ser mala). Luego escribirla en la carpeta. Puede ser algún juego que conozcas, como por ejemplo jugar a las cartas, ajedrez o damas.

b)    Dibujen esta escena de la cueva en la carpeta.

 

Comunícate con las Seños: Seño Laura 4º A Y 4ºC  laurapello2019@gmail.com

Seño Silvina 4ºB Y 4º D silvinaescuela06@gmail.com

 Seguí cuidándote un beso de las seños!!

 

 

 



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